Quien escribe recibe respuesta, estés donde estés
El asistente vive en el número que ya usas. El paciente no descarga nada, no entra a ninguna plataforma y no se entera de que hay software.
-
Asistente en tu propio WhatsApp
Te quitaEl mensaje que se queda sin abrir hasta que sales de sesión.
- Se conecta a tu número por el canal oficial de Meta, verificado a tu nombre.
- Responde precio, horarios y modalidad.
- Agenda la cita.
-
Tres modos de operación
Te quitaLa decisión de todo o nada. Se cambia con un toque y se devuelve igual.
- Supervisado: redacta y tú apruebas antes de enviar.
- Automático: responde y agenda solo; te avisa cuando escala.
- Manual: solo te sugiere borradores.
-
Tu voz, no la de un software
Te quitaSonar como un formulario cuando alguien te escribe por primera vez.
- Eliges el estilo: cálido, cercano, profesional o breve. Con o sin emojis, tuteo o no.
- Escribes tu mensaje de bienvenida.
- Dejas tus propias instrucciones: «toca el timbre al llegar», «anúnciate en la recepción», «el parqueadero es gratis las primeras dos horas».
-
Reglas de escalamiento
Te quitaEl miedo a que siga hablando justo cuando debía callarse.
- Dos fijas, no se apagan: urgencia o riesgo de salud, y queja seria.
- Las demás las decides tú: piden hablar contigo, preguntan algo fuera de lo previsto, negocian tarifa, se muestran molestos.
-
Bandeja de conversaciones con estado
Te quitaBuscar en el hilo infinito de WhatsApp a quién le quedaste debiendo respuesta.
- Cada chat aparece como por aprobar, escalada, al día o cerrada.
- Ves el tiempo de respuesta al lado.
- Una conversación se cierra sola a las 24 horas sin actividad.
El asistente solo puede ofrecer lo que tú abriste
Tus horarios, tus tarifas y tus bloqueos son la única fuente. Fuera de eso no hay nada que ofrecer, así que no hay cita que se cruce.
-
Agenda en día, mes y lista
Te quitaLa libreta paralela y el «déjame confirmo y te aviso».
- Ves cada franja con su estado: confirmada, pago pendiente, espacio libre, bloqueo y fuera de horario.
- Desde el espacio libre agendas o bloqueas en dos toques.
-
Tarifas por horario y por modalidad
Te quitaExplicar por WhatsApp por qué el sábado vale distinto.
- Cada rango de tu semana puede tener su propio valor, distinto en presencial y en virtual.
- El asistente cotiza con el precio del horario que está ofreciendo.
-
Tu calendario, sincronizado
Te quitaDescubrir el choque de horario el mismo día.
- Conectas Google Calendar, Outlook o Microsoft 365, o iCloud.
- citaliza ve tu disponibilidad y crea los eventos de tus citas; no lee el contenido de tus otros eventos.
Puedes conectar un solo calendario (Google, Outlook o iCloud). Si quieres cambiar a otro, primero desconectas el que tienes.
-
Bloqueos con nombre
Te quitaQue te agenden encima de lo único que no puedes mover.
- Marcas supervisión clínica, almuerzo o lo que sea.
- El asistente no lo ofrece.
-
Enlace de videollamada en el recordatorio
Te quitaReenviar el link cinco minutos antes, cada vez.
- Guardas tu sala fija —Zoom, Meet, Whereby— y se adjunta a los recordatorios de las citas virtuales confirmadas.
- Sin integración: citaliza no entra a tu cuenta.
-
Reserva de varias semanas de una vez
Te quitaVolver a cuadrar la misma hora todos los martes.
- Desde el portal, el paciente repite su horario y deja agendadas las siguientes sesiones.
-
Reactivación de inactivos
Te quitaLa lista mental de los que se fueron y nunca les escribiste.
- Un paciente pasa a inactivo a los tres meses sin cita.
- Filtras esa lista, revisas el mensaje y el asistente escribe uno por uno; si responden, sigue la conversación.

El cobro sale del asistente, la plata llega a tu cuenta
citaliza no es una pasarela de pagos y no toca tu dinero: usa la tuya para enviar los enlaces. Los desembolsos y los reclamos se manejan en tu pasarela, como siempre.
-
Enlaces de pago con tu pasarela
Te quitaMandar el número de cuenta y esperar a ver si alguien transfirió.
- Conectas Wompi, Bold o Mercado Pago con tus propias llaves.
- El asistente envía el enlace por WhatsApp y tus pacientes pagan con PSE, tarjeta, Nequi o Daviplata.
-
Efectivo y transferencia, sin quedar en el aire
Te quitaLa conciliación de fin de mes hecha de memoria.
- Si el paciente transfiere, el asistente le pide la imagen del comprobante y la adjunta a la cita.
- Si paga en efectivo, confirmas cuánto recibiste al marcarla como pagada.
-
Pendientes ordenados por antigüedad
Te quitaEscribir «hola, una pregunta incómoda» un domingo.
- La cartera se ve del más viejo al más nuevo, con el total, el paciente, los días que lleva y los pagos parciales.
- Los recordatorios de pago salen a los 3 y a los 7 días, y tú apruebas el mensaje antes de que salga.
-
Paquetes con descuento y créditos
Te quitaProponer el paquete tú misma, que es la parte que nadie hace.
- Defines paquetes de varias sesiones a mejor precio y el asistente los ofrece al agendar.
- Cada sesión prepagada queda como crédito en la ficha del paciente, con su vencimiento.
-
Saldos a favor
Te quitaLlevar cuentas viejas en una nota del celular.
- Lo que quedó a favor del paciente se aplica solo en su próxima cita.
-
Reporte del mes y envío al contador
Te quitaLa noche de armarle el consolidado a mano.
- Ingresos, cartera, saldos a favor, devoluciones y conteo de citas —asistidas, canceladas, reasignadas, prepagas sin usar—.
- Se descarga en PDF y Excel, y se puede programar para que salga solo el día 1 al correo de tu contador.
El reporte solo lleva cifras. Nunca nombres de pacientes ni notas de sesión.
Tres recordatorios y una política, sin que escribas ninguno
Los mensajes salen desde tu número, con tu texto, y consumen el cupo de tu plan.
-
Recordatorios de cita a 3 días, 1 día y 1 hora
Te quitaConfirmar una por una la noche anterior.
- Cada uno se enciende o se apaga por separado y se puede editar.
- Salen por WhatsApp, por correo o por los dos.
-
Confirmación al agendar y aviso al cancelar
Te quitaLas dudas de «¿quedé para el jueves?» del día siguiente.
- El paciente recibe la confirmación en el momento, y el aviso si algo cambia.
-
Política de cancelación con margen
Te quitaTener que decidir en caliente si cobras o no cobras esta vez.
- Decides si cobras por no cancelar a tiempo y con cuántas horas de antelación.
- Y defines un margen: cuántas faltas se permiten antes de que el cobro se active.
- Si hay créditos, se descuenta de ahí; si no, la cita queda pendiente de pago.
-
Encuesta de satisfacción después de la sesión
Te quitaPreguntar «¿cómo te sentiste?» y no saber qué hacer con la respuesta.
- El paciente responde desde su portal, en veinte segundos.
Algunas plantillas de recordatorio todavía no están aprobadas por Meta para salir por WhatsApp. Mientras eso pasa, ese recordatorio sale por correo y la app te lo dice en la misma pantalla.
Ver el caso: cómo se llenan las sillas vacías
Una dirección tuya, un portal para ellos, un directorio que es tuyo
Nadie se interpone entre tu paciente y tú. Tu sitio lleva tu nombre, tus correos salen de tu dominio y en el pie hay una sola marca de citaliza.
-
Sitio de reservas propio
Te quitaPagar aparte una página que no agenda nada.
- Vive en tunombre.citaliza.com desde el primer día.
- Conectas tu dominio propio en menos de cinco minutos: verificamos el DNS y activamos el certificado.
- Los enlaces viejos siguen funcionando.
-
El contenido lo escribes tú
Te quitaDepender de alguien para cambiar una tarifa en tu propia página.
- Sobre mí, formación, consultorio y modalidad, temas que atiendes, destacados, preguntas frecuentes y reseñas.
- Cada sección se edita desde la app.
-
Portal del paciente
Te quitaSer el buscador de información de tus propios pacientes.
- Entra con un enlace de un solo uso que vence en 15 minutos.
- Ve su próxima cita, reagenda o cancela.
- Revisa créditos y saldo, sube el comprobante de una transferencia y descarga el recibo.
- Reserva varias semanas de una vez.
-
Reseñas verificadas, con autorización
Te quitaPedir el favor de una reseña, que es lo que nadie quiere hacer.
- Solo escribe reseña quien ya tuvo sesiones.
- Se publica el primer nombre y la ciudad, con autorización expresa que el paciente puede revocar.
-
Directorio y ficha de paciente
Te quitaTener tu consultorio repartido entre el celular, un Excel y la memoria.
- Activos e inactivos, filtros por última cita, número de sesiones y pagos pendientes.
- En cada ficha: datos, consentimiento, próxima cita, estado de cuenta, historial de conversaciones, lo que el asistente aprendió, y tu nota privada.
-
Importar tus contactos, uno por uno
Te quitaEl mes de digitación que te hace aplazar el cambio.
- Ves tu lista completa, marcas solo a tus pacientes y revisas qué datos faltan antes de confirmar.
- Importar no le escribe a nadie: los mensajes salen después, si tú lo pides, y espaciados dentro de tu horario de atención.
El consentimiento firmado antes de la primera cita, sin que lo persigas
Lo administrativo que sí es obligatorio, hecho una vez y guardado donde tiene que estar.
-
Consentimiento informado digital
Te quitaLa carpeta física y la pregunta de si esta paciente ya firmó.
- Sobre una plantilla lista para tu profesión, con tus datos y tu tarjeta profesional.
- Se envía solo al agendar, el paciente lo firma desde su celular y la copia firmada queda en su ficha con fecha y hora.
- Puedes exigirlo antes de confirmar la cita y ponerle vigencia: 6, 12, 24 meses o sin vencimiento.
La plantilla es una sugerencia: validarla con tu abogado es responsabilidad de la profesional.
-
Versión para menores de edad
Te quitaExplicar el procedimiento cada vez que llega un adolescente.
- Firman ambos padres o acudientes, y el asistente les escribe y les cobra a ellos, no al menor.
-
Notas privadas que el asistente no lee
Te quitaLa duda de si la IA está leyendo lo que escribiste sobre tu paciente.
- Tus comentarios sobre el paciente («prefiere las tardes», «viene con su pareja») viven aparte de lo que el asistente aprende de las conversaciones.
- Son notas breves, no una historia clínica.
-
Reglas clínicas que no se apagan
Te quitaRevisar cada mensaje por miedo a lo que podría decir.
- Cuatro límites de fábrica, sin interruptor: nada de diagnóstico, nada de consejo clínico, ninguna promesa de resultado, ningún dato de otro paciente.
- Ante señales de riesgoel asistente se retira, te avisa y entrega la línea de atención en crisis de tu ciudad.
-
Protección de datos en cada punto de contacto
Te quitaImprovisar la parte legal de tu propio consultorio.
- El paciente acepta el tratamiento de datos al entrar al portal y al autorizar una reseña, y puede revocarlo cuando quiera.

Lo que citaliza no es
- No es una pasarela de pagos. No toca tu plata ni cobra comisión por consulta. Usa la tuya para mandar los enlaces; los desembolsos y los reclamos se resuelven allá.
- No trae pacientes. No es directorio ni marketplace. Cuida a los que ya te escriben.
- No atiende la consulta. No da diagnósticos ni consejo clínico, ni siquiera si el paciente insiste.
- No es historia clínica ni facturación electrónica. Guarda consentimiento, notas privadas, citas y pagos; no reemplaza un sistema de historia clínica ni emite facturas electrónicas.
- Una agenda, una profesional. Hoy la cuenta es de una sola persona.
- Se conecta a un solo calendario. Google, Outlook o iCloud: uno a la vez, no los tres.
Se ve mejor con tus horarios y tus tarifas adentro
La configuración son seis pasos y puedes pausar en cualquiera. Al final eliges el plan; hasta ahí no pagas nada.





