Qué te da y qué te quita un marketplace
Un marketplace de citas resuelve un problema real: gente que busca profesional y no sabe a quién. A cambio se queda con una comisión por consulta, decide cómo te muestra, y se queda con la relación: el paciente es de la plataforma, y si te vas, se queda allá.
- Comisión por cada consulta, mientras dure el paciente.
- Compites en una lista con cien perfiles iguales.
- El paciente le escribe a la plataforma, no a ti.
- Si te sales, la agenda que construiste se queda.
No es una mala herramienta para empezar. Es una mala herramienta para quedarse: cuando ya tienes veinte pacientes activos, cada uno que llega por ahí te cuesta más de lo que cuesta que llegue por su cuenta.
Salir de un marketplace no es perder pacientes. Es dejar de pagar por los que ya son tuyos.
Los pacientes que hoy te llegan por la plataforma ya te conocen a ti, no a la plataforma. Lo que se pierde al salir es el escaparate para los nuevos; eso es lo que esta guía reemplaza. Revisa los términos antes de moverlos: algunas plataformas restringen el contacto directo por un tiempo.
El circuito propio en cuatro piezas
El marketplace hace cuatro cosas por ti. Las cuatro se pueden hacer con tu propio número:
- 01Que te encuentren. Un perfil de Google Business con tu nombre, tu enfoque y tu ciudad; un perfil profesional en Instagram o LinkedIn; y tu nombre en el directorio de tu colegio o asociación profesional (Colpsic, la Federación Odontológica, tu sociedad médica). Nada de esto cuesta.
- 02Que puedan escribirte. Un solo botón en todos lados: «Escríbeme por WhatsApp». Sin formularios, sin correo, sin «déjanos tus datos».
- 03Que reciban respuesta. Aquí es donde se pierde casi todo. La persona escribe a las 8:40 p. m., tú estás en sesión hasta las 9, y a las 9:15 ya le escribió a otra. Ver la guía de tiempo de respuesta.
- 04Que la cita quede agendada. Con fecha, hora, modalidad y un recordatorio antes. Si la conversación termina en «te confirmo», no hay cita.
Las dos formas de llenar la agenda, lado a lado
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Quién te encuentra
MarketplaceQuien busca en esa plataformaCircuito propioQuien te busca en Google, Instagram o por recomendación
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A quién le escriben
MarketplaceA la plataformaCircuito propioA tu WhatsApp
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Cuánto cuesta
MarketplaceComisión por cada consulta, mientras dure el pacienteCircuito propioTu tiempo al inicio; cero por consulta
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De quién es el paciente
MarketplaceQueda registrado a nombre de la plataformaCircuito propioTuyo desde el primer mensaje
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Qué pasa si te vas
MarketplaceLa agenda que construiste se queda alláCircuito propioNada: el número y el enlace son tuyos
Ninguna de las dos es mala. Una es para arrancar; la otra es para quedarse.
Tu enlace de agendamiento
Un enlace propio (algo como citaliza.co/tu-nombre) que abre tu disponibilidad real y deja agendar sin escribirte. Va en la biografía de Instagram, en tu perfil de Google, en tu firma de correo y en el mensaje de bienvenida de tu WhatsApp.
- Muestra solo los horarios que tú abriste; nunca ofrece uno que ya está tomado.
- Pide lo mínimo: nombre, teléfono y modalidad. El resto se pregunta en la primera sesión.
- Confirma en el acto y manda el recordatorio antes de la cita, sin que tú hagas nada.
- Quien agenda por ahí queda en tu ficha de pacientes, con su número, no en una lista ajena.
Los referidos, bien pedidos
La mayoría de los consultorios privados se llenan por recomendación, y casi nadie la pide. No hace falta pedirla en sesión, que es incómodo. Hace falta que sea fácil de dar.
- Al cerrar un proceso, un mensaje: «Si alguien cercano está buscando, este es el enlace para escribirme». Una vez, sin insistir.
- El enlace que compartes lleva a tu WhatsApp o a tu agenda, no a un perfil en una plataforma con otros cien nombres al lado.
- Cuando alguien llega referido, la primera respuesta lo nombra: «Me alegra que Ana te haya pasado mi número». Eso no lo hace un marketplace.
Los referidos de colegas también cuentan: la psicóloga infantil que no atiende adultos, el odontólogo general que deriva al ortodoncista, el médico que necesita a quién remitir. Que tengan tu enlace a la mano vale más que cualquier pauta.
Cerrar la cita cuando te escriben
Todo el circuito termina en el mismo lugar: alguien te escribió y hay que convertir ese mensaje en una cita. Sin marketplace, esa conversación es tuya, y es también donde se cae la mitad de los pacientes nuevos: entre «hola, ¿tienes disponibilidad?» y una hora agendada pueden pasar horas, y en esas horas la persona sigue buscando.
El asistente de citaliza vive en tu número y hace exactamente este tramo: responde en menos de un minuto, en tu voz, dice tu tarifa y tu modalidad, ofrece los horarios que tú abriste y deja la cita agendada con recordatorio. Tú te enteras al salir de sesión, con la cita ya en la agenda.
Ver cómo contesta el asistenteTres cosas que citaliza no hace aquí
- No te trae pacientes. No somos un directorio ni pautamos por ti. Hacemos que los que llegan no se pierdan y que cada uno pueda traer al siguiente.
- No reemplaza un sitio web completo. El sitio de reservas es sencillo a propósito: tu presentación, tu enlace, tus reseñas. Si necesitas un blog o varias páginas, va aparte.
- No inventa reseñas. Solo puede escribir reseña quien tuvo citas contigo, y tú apruebas cada una antes de que se publique.
Decirlo aquí nos cuesta alguna venta y nos ahorra todas las decepciones. Preferimos eso.
Preguntas frecuentes
Tu agenda, en tu número
El asistente de citaliza contesta, agenda y recuerda desde tu propio WhatsApp. Los pacientes que llegan son tuyos desde el primer mensaje.